Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

El Evolution es la versión deportiva del Mitsubishi Lancer. Es un coche destinado a una utilización por carretera y que también sirve de base como vehículo para la competición. Está disponible con dos niveles de equipamiento: uno básico («GSR»), y otro más abundante («MR»), que cuestan 49.350 y 57.950 € respectivamente en Europa.

Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

Hasta ahora, Mitsubishi denominaba cada generación del Evolution con un número. En este caso, la gama 2008, ya no es así y se llama Lancer Evolution X.

Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

Cómo el anterior Evolution, el IX, tiene un motor sobrealimentado de 295 CV y tracción total. La principal novedad, además de que es un modelo completamente nuevo, es que puede tener una caja de cambios automática de doble embrague, similar a la que Volkswagen llama «DSG».

Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

El Lancer Evolution de 2008 sobresale por su agilidad y tacto deportivo. Responde con mucha rapidez a las acciones del conductor, tanto sobre la dirección, el volante tiene 2 vueltas entre topes, como sobre los pedales.

Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

Por tamaño y potencia, el Lancer es una alternativa al Subaru Impreza 2.5 WRX STI (44.900 €). Por como se desenvuelve en carreteras lentas, también lo es a algunos coches más potentes como el BMW M3 o el Lexus IS F. Estos son más caros, pero también dan mayor sensación de calidad y, en el caso del Lexus, el equipamiento es más abundante.

Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

La gente de km77 ha tenido la posibilidad de conducir el coche en circuito con todos los sistemas de ayuda conectados y sin ellos. Con las ayudas, no es posible aprovechar al máximo la capacidad del Evolution porque el control de estabilidad interviene con demasiada frecuencia y deja el coche sin aceleración.

Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

Pulsando una vez el botón «ASC, el control de tracción y de estabilidad se desactivan pero el control de frenado del diferencial sigue en funcionamiento. Si se pulsa el botón «ASC» durante 3 s también se desconecta la función de frenado del diferencial trasero. No han podido probar con el detenimiento necesario las diferencias entre estos dos modos; sí que he notado que en una zona de curvas enlazadas, en el segundo modo el coche deslizaba más de las ruedas traseras.

Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

El motor tiene una respuesta enérgica durante un régimen muy amplio. Tampoco hay un retraso notable entre el instante en el que se pisa el acelerador a fondo y el motor comienza a empujar.

En general, el Evolution es un coche ruidoso, tanto por motor como por rodadura y aerodinámica. En un BMW M3 o en un Lexus IS F el sonido del motor también se oye, pero el resto de los ruidos están mucho mejor aislados. Que sea ruidoso no quiere decir que sea insoportablemente ruidoso.

Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

Hay dos tipos de caja de cambio: una manual de cinco velocidades para la versión «GSR»; otra automática de doble embrague (denominada «Twin Clutch SST») y seis relaciones que sólo está disponible para la versión «MR».

Para una conducción normal por ciudad o carretera Mitsubishi recomienda usar el modo «Normal». Este es el más conveniente por suavidad y aprovechamiento del combustible aunque, en ocasiones, reduce con brusquedad.

Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

El «Sport» lleva siempre una marcha más corta, por lo que el ruído y el consumo son mayores, así que conviene reservarlo para una conducción por carretera de montaña. En el circuito, el modo «Sport» no es suficiente para aprovechar al máximo el potencial del coche y es en esa situación donde se saca provecho del programa «S-Sport».

El modo «S-Sport» hace que el motor trabaje entre 4.500 rpm y 7.000 rpm. En el circuito, con este programa activado, el cambio redujese una velocidad en ninguna ocasión algo que sí sucede con el «Sport». El programa «S-Sport» hay que conectarlo con el coche parado o circulando a menos de 10 km/h; el mando de selección está junto a la palanca de cambios.

Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

Con este cambio automático, hay unas levas de magnesio, y tamaño generoso, tras el volante para seleccionar las marchas manualmente, una posibilidad que se puede emplear cualquiera que sea el modo de funcionamiento de la caja. Cuando se utiliza manualmente, la caja no pasa a una marcha superior si se alcanza el régimen de giro máximo del motor, que está alrededor de 7.100 rpm.

Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

El sistema de tracción total («S-AWC») tiene tres programas de funcionamiento: para asfalto, tierra o nieve. Cada uno de estos programas modifica la respuesta del diferencial central («ACD»), del diferencial trasero («AYC»), del control de estabilidad («ASC») y del ABS en el apartado de información técnica).

La versión «GSR» tiene unos frenos Brembo, llantas de 18″ y neumáticos 245/40R18 montados en unas llantas «Enkei» de aleación de aluminio y doce radios.

La versión «MR» tiene un paquete de altas prestaciones que incluye muelles «Eibach», amortiguadores «Bilstein», otros frenos de Brembo que pesan 1,3 kg menos por cada rueda y unas llantas «BBS» de aluminio forjado. Además, tiene un liston decorativo cromado en la parte inferior de las ventanillas.

Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

Los asientos deportivos Recaro que tiene de serie recogen muy bien el cuerpo y no resultan incómodos para viajar en ellos. Hay dos detalles que empañan el puesto de conducción. Son la ausencia de reglajes de profundidad, para el volante, y de altura en el asiento. Este último lo echarán en falta los conductores de poca estatura; el otro los más altos.

En el cuadro de instrumentos no hay información abundante. No existen indicadores de la presión del turbo ni de la del aceite, ni de la temperatura del líquido refrigerante ni del aceite lubricante. Sí se muestra en la pantalla unos pictogramas con el reparto de par de los diferenciales central y trasero (que en realidad es algo que no tiene utilidad).

Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

El equipamiento de serie de las dos versiones incluye los faros de xenón para cortas y largas con iluminación activa, airbag de rodilla para el conductor, además de los frontales, laterales y de cortina, conexión automática de los limpiaparabrisas y las luces o el climatizador automático.

La versión «MR» tiene además un equipo de sonido Rockford Fosgate más potente (cuyo altavoz de graves resta 20 l de capacidad al maletero), navegador con pantalla LCD de 7″ y disco duro de 30 Gb (5 Gb destinadas para almacenar música), un sistema de entrada y arranque sin llave, tapicería de cuero y Alcantara en los asientos (que además tienen calefacción).

Mitsubishi Lancer Evolution X, al detalle

Exteriormente, el Evolution X se distingue de otros Lancer por los diversos aditamentos aerodinámicos que recubren su carrocería. En el habitáculo, los cambios más importantes son los asientos delanteros de Recaro y un volante de menor tamaño.
Fuente: km77.com


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *