Fiat Regatta ES Energy Saving, el primer auto con Stop&Start

La gente de Diariomotor nos cuenta la historia del primer automóvil en equipar el sistema Stop&start. A pesar de que el sistema se hizo famoso con el Volkswagen Lupo 3L 1.2 TDI, cuyo consumo medio era de sólo 3,3 litros cada 100 km, en 1999. El primer auto en montar Stop&Start, fue el Fiat Regatta ES (Energy Saving) en 1982 y fue tal como lo conocemos hoy día.

Onmiauto.it ha conseguido una entrevista con Mauro Palitto, en aquél entonces el máximo dirigente de Fiat, muy implicado en el desarrollo de nuevos modelos. El ingeniero italiano diseñó con su equipo un temporizador que se empleó en prototipos de los entonces nuevos Ritmo y Regatta. Este temporizador servía para cuantificar el tiempo que el vehículo pasaba con el motor arrancado, parado y en punto muerto durante los atascos, retenciones y paradas del típico tráfico urbano.En un trayecto de sólo 15 km que llevó al ingeniero nada menos que 35 minutos, el coche se pasó 12 minutos con el motor encendido, sin moverse. Es por ello que el equipo se propuso desarrollar un sistema que desconectase el motor automáticamente al estar el auto detenido, sin una marcha embragada y con el pie fuera del pedal izquierdo. Este sistema fue denominado Citymatic y uno de los retos fue conseguir un buen funcionamiento con los motores de arranque de la época.

Estaban diseñados para soportar 25.000 ciclos de arranque en frío, pero se estimaba que con el sistema Citymatic tendrían que soportar al menos 100.000 ciclos. Los motores de arranque actuales soportan unos 250.000 ciclos en los vehículos equipados con Stop&Start. Para conseguir esa durabilidad no hizo falta mejorar los motores de arranque. Una vez el motor a combustión giraba a unas 180 rpm, el motor de arranque se desconectaba y la propia fuerza del pistoneado ya hacía el resto.De esta manera, no era necesario modificar el motor de arranque. No obstante, sí fueron necesarios cambios en el motor, que a pesar de ser a carburador, requirió de una nueva unidad de control electrónico. Ya que la versión ES del Fiat Regatta estaba diseñada con el ahorro energético en mente, el motor 1.3 rebajaba su potencia a los 65 CV, aumentaba su compresión y recibía un nuevo sistema de alimentación para el carburador. El resultado real, un 7% de ahorro durante el ciclo urbano.

El problema fue que sólo 5.000 unidades encontraron hogar. El Fiat Regatta fue un éxito en el resto de versiones, pero se temía que los conductores se asustasen ante el sistema y la red de concesionarios ni siquiera fue motivada a vender la versión ES. Era una especie de experimento, y en efecto, muchos clientes tenían miedo a que el motor no se volviese a encender al pisar el embrague.El sistema era desactivable, y ese era precisamente uno de los motivos por los que se intentaba vender esta versión a los clientes interesados. Definitivamente, un producto muy adelantado a su tiempo que pasó de puntillas por la historia automovilística.

Fuente: Sergio Álvarez, para Diariomotor

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