Audi trabaja sobre un turbo eléctrico

Audi está trabajando en un nuevo motor biturbo cuyos turbos serían acciones por electricidad y no por los gases de escape. Del objetivo es eliminar el lag (tiempo de respuesta del turbo) y mejorar así las prestaciones del coche, especialmente en las salidas desde parado. El prototipo está basado en el nuevo Audi A6 3.0 BiTDI normalmente equipado de dos turbos. En el prototipo, el turbocompresor principal sigue siendo accionado por los gases de escape y funciona de medio régimen para arriba, mientras que el segundo turbo, más pequeño, y que funciona en los regímenes más bajos es accionado por un pequeño motor eléctrico.

La idea de reducir el famoso “turbo lag”, es decir el tiempo que transcurre entre el momento en que el conductor pisa el acelerador y el momento en el que el efecto del turbo se hace efectivo, es tan antigua como el propio turbo. El Porsche 930 (911 Turbo de primera generación) o el R5 Turbo eran famosos por su delicada conducción, donde siempre había que contar con el retraso. En algunos casos, era preciso acelerar antes de la curva para que cuando saliésemos de la curva el turbo soplase dando el plus de potencia. Claro que si se calculaba mal, el turbo soplaba en mitad de la curva y el 930 acababa abrazado un pino. Por eso, entre otras razones, siempre se ha buscado reducir el lag.

Es un problema inherente al propio método de funcionamiento del turbo. El turbo gira gracias a una parte de los gases de escape que son redirigidos hacia él. Pero claro, cuanto más grande es el turbo (porque ofrece más potencia), más gases necesita para girar. Y cuando el motor funciona a pocas vueltas, los gases emitidos no son suficientes para que el turbo gire. En la actualidad, muchas marcas adoptan dos turbos para compensar esa deficiencia. Uno pequeño, que necesita pocos gases, para la zona baja del cuentarrevoluciones y que funciona hasta que haya suficientes gases para que el grande funcione.

El turbo eléctrico de Audi está situado en la admisión, antes del turbo principal y del intercooler, y normalmente no es operativo. Sin embargo, a muy bajas revoluciones, cuando salimos de un semáforo, por ejemplo, el aire que es enviado al turbo principal no sería suficiente como para activarlo, entonces el turbo eléctrico entra en funcionamiento y empuja el aire con mucha más fuerza en el motor.

Los chicos de Autocar tuvieron la oportunidad de probar brevemente este prototipo y cuentan que el salto cualitativo en prestaciones es inmenso. Sólo se aprecia una ligera bajada de par cuando se apaga el turbo eléctrico y entra en acción el turbo principal, de corte convencional.

Audi no ha anunciado ninguna fecha de comercialización ni qué modelo podría ser equipado primero con este turbo, aunque los rumores apuntan al futuro A4.

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